Familiares de socios, empleados y su presidente actual reconstruyen recuerdos, como los primeros recorridos, los boletos de papel de diario, el conteo interminable de monedas y la llegada del timbre.
maría ester díaz, integrante de una de las familias fundadoras, creció entre colectivos.

Este martes se conmemora el Día del Colectivo debido a que un grupo de taxistas cobraron, en 1928, una tarifa fija en un recorrido determinado, medida primeramente hostigada y luego copiada y reglamentada para un mejor funcionamiento.

En homenaje a un transporte tan necesario y utilizado por miles de pasajeros a diario, el Diario La Unión se enfocó en la historia de la emblemática línea 266, perteneciente al Expreso Villa Galicia- San José S.R.L. y con siete ramales en funcionamiento. Sus primeros recorridos, los boletos de papel de diario, el conteo interminable de monedas, la llegada del timbre a las unidades, y muchos recuerdos más.

María Ester Díaz es integrante de una de las familias fundadoras de la empresa, la primera de Villa Galicia, y contó los comienzos. “La 266 empezó en 1909 con Cayetano Salemi, dueño de gran parte de Villa Galicia. Ya en 1929 la compraron mi papá, mi tío y mis primos”, aseguró la mujer, que rápidamente indicó: “Primero era la línea 32, con colectivos cortos de color verde. Hacían el recorrido por las calles Iriarte, Zeballos, Cerrito y Carlos Casares. Después continuó un ramal que se dirigía al matadero de Lomas”.

 

Luego, pasó a ser la línea 26 porque algunos de los primos de Díaz vendieron y se fueron. Para ese entonces entró su primer marido, Norman García, y ya contaban con siete colectivos. “Con más gente se formó la 266, todos tirábamos para el mismo lado porque comíamos y recaudábamos de la misma ganancia. El recorrido de los colectivos era desde las 4 hasta las 23”, narró.

“Yo viví entre los colectivos porque mi papá era el encargado de cargar el combustible en las unidades y mis primos eran los choferes. Después ayudaba a mi marido, lavábamos los colectivos y también cambiábamos las gomas”, recordó con un tinte de emoción.

A la hora de hablar de la recaudación, María aseguró que contaban las monedas en su casa: “La tarea la llevaba adelante junto con Norman y algún chofer que nos ayudaba. Se realizaba por la tarde y por la noche y al otro día debíamos ir al banco. Los boletos eran con papel de diario”.

La llegada del timbre fue clave y necesaria en la puerta trasera de las unidades, de la mano de la carrocería El Detalle, lo que permitió que ya no hiciera falta tocar timbre ni decirle “esquina” al colectivero.

UNA FUSIÓN CLAVE. La empresa, denominada Expreso Villa Galicia-San José S.R.L, recibió ese nombre por la adquisición de la línea 4 San José, que realizaba su recorrido hasta la calle Pasco. “Nos rompía el alma porque nos sacaba pasajeros, aunque ellos padecían por lo mismo. Gracias a varios españoles como Antonio Rosetto y Porral nos fusionamos”, explicó Díaz, quien aseguró que el trabajo de aquel tiempo era con mucho respeto, con educación y compañerismo entre todos los integrantes.

El español Porral llegó a los 18 años desde España y comenzó a trabajar todo el día en el Expreso Villa Galicia. “Roly” Porral, su hijo, contó: “Comenzó con dos premisas fundamentales: la honestidad y la responsabilidad. Después fue presidente del directorio de la empresa por mucho tiempo. La línea fue creciendo, tuvo mucho que ver el granito de arena que él aportó durante esos años”.

ACTUALIDAD. El presidente de la línea 266 Luis Mércuri, que ocupa el cargo desde 2004, indicó que actualmente el recorrido abarca zonas de Lomas, Villa Galicia, Burzaco, Adrogué, Avellaneda, Florencio Varela, Quilmes y San Francisco Solano. “Siempre fue el colectivo del barrio e íbamos hasta el matadero. En su momento había solamente dos ramales. Ahora contamos con más de 200 colectivos y la unidad más vieja posee cinco años”, manifestó el hombre, que pertenece a la empresa hace 42 años.

La frecuencia del servicio fue cambiando por diferentes factores, como los semáforos y las lomas de burro, pero mantienen los mismos ramales, pese a que bajó la cantidad de pasajeros por la situación económica.