En sus 112 años de vida, el Club Atlético Talleres tuvo varios momentos de gloria, incluso con algunos equipos que quedaron para siempre en la memoria de sus hinchas y en la historia del fútbol argentino.

Hace 40 años, el sábado 28 octubre de 1978, Talleres se consagraba campeón de Primera C, con un equipo que marcó un récord al señalar 118 goles a favor, una cifra aún no superada. Además, a lo largo de ese torneo sólo le convirtieron en 30 oportunidades.

Aquel día, Talleres vencía en el estadio de Timote y Manuel Castro por 5 a 0 a Colegiales, un resultado que lo consagraba campeón, cuando aún restaban cuatro fechas para la finalización del certamen. Ese categórico triunfo dejaba a Deportivo Morón y a Español, sus inmediatos perseguidores, sin chances de igualarlo.

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Esa goleada consagratoria no fue una excepción a la regla y ese equipo cosechó abultadas victorias por doquier durante esa gran campaña, marcando goles en todas las canchas en las que jugó, incluso en los escenarios más difíciles, durante ese largo torneo de 1978.

Aquel Talleres tenía al Ruso Verea en el arco, a Molnar con la 10 en la espalda y al Oso López como uno de los goleadores, entre otros nombres de ese plantel plagado de grandes figuras para la divisional.

El entrenador José Guillermo Abbas, fallecido hace tres años, fue el gran artífice de ese equipo y el encargado de construir un plantel para disputar un torneo que se avecinaba como un hueso duro de roer, con varios equipos armados para quedarse con el campeonato y el ascenso a la Primera B.

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El Gordo Abbas tenía un largo recorrido como DT y hasta había ascendido a Unión de santa Fe a Primera División, además de dirigir a varios equipos en Argentina y en el exterior. En ese Talleres apeló a la receta del buen juego como estandarte y ese estilo de pelota al piso le dio enormes resultados.

Sobre 76 puntos posibles, Talleres sumó en aquella campaña inolvidable 68 unidades y esa cosecha se debe a 32 partidos ganados, cuatro empates y sólo dos derrotas, en tiempos en los que las victorias entregaban 2 puntos.

Para los que no habían nacido aún, para los que éramos muy pibes en aquel 1978 y también para los testigos presenciales de aquella campaña, ese Talleres del ‘78, ese equipo con un récord de goles a favor que parece insuperable será un campeón inolvidable.

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