Dirigentes del Partido Justicialista se reunirán este jueves en el microestadio de Ferro Carril Oeste. Buscarán lograr una foto que retrate la convergencia de varios sectores.
Sin hablar de candidaturas, los dirigentes buscarán avanzar en la unidad de todos los sectores.

El Partido Justicialista realizará este jueves un congreso partidario en el microestadio del club Ferro Carril Oeste con la idea de arrancar formalmente la conformación de un frente electoral opositor a nivel nacional, con eje en la unidad de todos los sectores del peronismo, más el aporte de otras fuerzas reacias a las políticas del Gobierno actual.

A varios meses de la fecha límite para la presentación de alianzas, el peronismo nacional intentará conseguir en Ferro una foto que retrate la convergencia de distintos sectores; y que ésta sirva a su vez como plataforma de convocatoria a otros partidos de la oposición.

En cualquier caso, el PJ insistirá en asegurarse primero a todos los propios, más si tienen peso, y por eso volverá a llamar a los gobernadores justicialistas, hoy abroquelados detrás del espacio Alternativa Federal, y distanciados del partido.

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Fuera de los mandatarios provinciales de signo peronista, en el discurso de unidad se apuntan casi todos, desde experimentados dirigentes justicialistas, incluidos integrantes de la mesa chica del PJ a nivel nacional, hasta nuevos referentes locales que desean convertirse en gobernadores.

A grandes rasgos, defienden la idea de que la unidad partidaria es la llave para constituir un «gran frente patriótico» y en ese sentido se muestran esperanzados con los acuerdos alcanzados en varios distritos, como La Pampa, Santa Fe y Entre Ríos.

Sin embargo, esos mismos dirigentes que bregan por la unidad a nivel nacional admiten por lo bajo que «es imposible lograr convencer a todos porque hay algunos gobernadores que están en otra sintonía» y eso podría generar que haya ausencias de peso en el congreso del cual ya se sabe que no participarán el mandatario salteño Juan Manuel Urtubey ni el cordobés Juan Schiaretti.

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Tras realizar un repaso de la situación del peronismo en cada provincia y a nivel nacional en la reunión de la comisión de acción política del PJ la semana pasada, el presidente partidario y diputado nacional José Luis Gioja sostuvo ante los medios que «es esperanzador los casos de unidad en varias provincias, y nosotros vamos a esperar hasta último momento para incluir a todos».

En esa línea de vocación al diálogo y a la unión se expresaron también los dirigentes Rubén Marín, Agustín Rossi, Alberto Fernández, Alberto Rodríguez Saá, Hugo Moyano y Felipe Solá, pero los problemas comienzan cuando aparecen los nombres propios como el de los gobernadores Urtubey, Schiaretti, Juan Manzur (Tucumán) y Domingo Peppo (Chaco) y el senador nacional Miguel Ángel Pichetto, entre otros.

«Algunos compañeros gobernadores no entienden que hay que ir todos juntos. No se puede excluir a nadie. No quieren a Cristina (Kirchner) y hasta hace unos años la defendían a morir», lanzó Marín mientras caminaba moviendo su cabeza como buscando una explicación sobre la actitud de Pichetto, que fue compañero suyo de bancada en la cámara alta.

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Desde otro sector del justicialismo más cercano a los gobernadores que integran el espacio Alternativa Federal junto al Frente Renovador, el precandidato a gobernador de Santa Fe, Omar Perotti se sumó al llamado por el armado de un frente nacional basado en la unidad del PJ en las provincias.

«Ojala se pueda dar la unidad entre todas las fuerzas del peronismo a nivel nacional como lo pudimos lograr en Santa Fe», sentenció Perotti en una entrevista en un medio local.

A pesar de las diferencias internas y la ausencia de varios gobernadores, los organizadores señalaron que prevén este jueves superar los más de 600 representantes que asistieron al último congreso partidario realizado en mayo del año pasado en el mismo lugar de la ciudad de Buenos Aires.