Luego del fracaso de la iniciativa a fin de año, el Poder Ejecutivo vuelve a la carga a pesar de las críticas del sindicalismo y de gran parte del arco opositor.

La iniciativa será girada a la comisión de Trabajo para su discusión.

El Senado tiene previsto comenzar a debatir a partir de los próximos días los tres proyectos de reforma laboral que el Gobierno nacional remitió al Congreso pese a las críticas que desató la iniciativa originalmente de parte del sindicalismo y la oposición.

Las propuestas, que incluye una amnistía a empresarios que blanqueen a sus trabajadores, un nuevo régimen de pasantías y cambios sustanciales en el sistema laboral, estaban incluidas en el proyecto cuyo tratamiento fracasó a fines del año pasado en el Congreso.

Ahora, el Ejecutivo insistirá con algunos de los puntos de esa reforma con la presentación de tres proyectos de ley, que fueron enviados el sábado a la Cámara Alta y que serían girados a la comisión de Trabajo una vez que se registre su ingreso formal a la mesa de entradas de la Cámara, en el transcurso de la próxima semana.

Luego de la noticia desde la Confederación General del Trabajo se mostraron cautos al opinar sobre las iniciativas enviadas por el presidente, Mauricio Macri, al Parlamento.

El secretario adjunto de la central obrera, Andrés Rodríguez, advirtió que "hasta no tener el proyecto", no van a tomar una posición sobre la iniciativa. De todas formas explicó: "En principio no tendría ningún elemento que modifique la ley de contrato de trabajo".