Paranaense se subió a la cima del Grupo G al golear al Xeneize por 3-0, con un hat-trick de Marco Ruben. El local fue muy superior a un rival sin ideas y vacío de fútbol.
El colombiano Sebastián Villa fue el hombre más incisivo de la ofensiva de Boca.
El colombiano Sebastián Villa fue el hombre más incisivo de la ofensiva de Boca.

Boca tuvo una fallida actuación en Brasil y perdió frente a Paranaense por 3-0, por la tercera fecha del Grupo G de la Copa Libertadores de América.

Los brasileros pasaron al frente de las posiciones con seis unidades y el Xeneize se quedó en cuatro, pero hoy puede ser superado si Tolima (tres) vence a Jorge Wilstermann (uno).

El equipo de Alfaro no estuvo cómodo en el sintético del Arena da Baixada. Paranaense lo apuró de entrada, pero la visita se cerró bien y de a poco fue saliendo del asedio.

El problema de Boca fue el retroceso, perder pelotas en tres cuartos y padecer la rápida salida de Lucho González o Nikao ante Nández y Marcone que no mostraron aplomo.

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De pelota parada Paranaense avisó dos veces, después Nández llegó justo al remate de Renan Lodi. Y Boca respondió, con un desborde de Villa y cabezazo de Benedetto desviado y una llegada de Reynoso, que primero salvó un defensor y luego el arquero.

Pero el Xeneize se fue quedando, dudó en varias salidas desde el fondo y Rony hizo lucir a Andrada que desvió el pelotazo al tiro de esquina. A los 35 minutos, Rony anticipó a Buffarini, su centro lo agarró mordido Lucho González, pero corrigió Marco Ruben por el segundo palo tocando al gol con la defensa visitante a contrapierna.

Algo de Reynoso y Villa, poca participación de Tevez y muy solo Benedetto en el área. Esa fue la síntesis del primer tiempo que mostró Boca.

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Tras el descanso, el trámite no varió demasiado. A pesar de algunos intentos fallidos de Benedetto, cada vez que los brasileros aceleraban se armaba el descalabro defensivo.

Boca caminó todo el tiempo por la cornisa. Y así lo pagó. Lucho le quitó la pelota a Tevez desde atrás en un avance pasando el anillo central. Se originó el ataque y otra vez Ruben, debajo del arco, empujó el centro de Guimaraes.

Y el ex Central, de cabeza, completó el hat-trick para cerrar una noche perfecta en lo personal y darle tres puntos importantes a su equipo.

Un duro golpe para Boca, que fue superado en todo momento y si quiere seguir con vida en la Copa, deberá repantearse muchas cosas.

Síntesis Paranaense-Boca