El arquero de Los Andes señaló que "todo es más fácil" cuando se gana, ya que eso le permite trabajar "tranquilos" para corregir los errores.
Monllor recibió sólo tres goles en el torneo y es una de las figuras del equipo.

Los Andes sumó 10 puntos de los últimos 12 en juego, se posicionó como uno de los animadores del torneo y la ilusión se empieza a consolidar. Y el arquero Daniel Monllor, clave en el triunfo por 1-0 ante Talleres, no ocultó su felicidad y remarcó que “lo importante es sacar resultados” en estos primeros partidos de la Primera B porque “el equipo todavía está en un periodo de  conocimiento”.

“Lo importante es sacar resultados porque con triunfos todo es más fácil y eso nos da tranquilidad para trabajar en la semana”, comentó el portero, quien no recibió goles en los tres partidos en Lomas y es unas figuras del equipo de Juan Carlos Kopriva.

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En esa línea, el 1 agregó: “Cuando se gana, el equipo trabaja más tranquilo para corregir los errores y confío que, con el paso de los partidos, puliremos esas cuestiones”.

“El que cabecea no me toca porque entra de atrás y todos quedaron con eso, pero el que me obstruye es el que está adelante. Cuando quiero ir a buscar la pelota, me toca, el contacto es suave, pero me toca”, remarcó Daniel Monllor

El ex Colegiales, protagonista de la jugada más polémica de la noche, se refirió al gol anulado a Ángel Prudencio por un supuesto toque dentro del área chica. Y el arquero fue tajante. “El que cabecea no me toca porque entra de atrás y todos quedaron con eso, pero el que me obstruye es el que está adelante. Cuando quiero ir a buscar la pelota, me toca, el contacto es suave, pero me toca”, remarcó.

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Por otra parte, Monllor analizó el encuentro ante el Tallarín y remarcó que el “desgaste” realizado en el primer tiempo influyó en el segundo tiempo, donde la visita generó varias situaciones y estuvo cerca de igualar el partido.

“En el primer tiempo dominamos claramente el trámite, pero en el segundo sentimos el cansancio y nos jugó en contra”, lamentó el arquero del Milrayitas. Sin embargo, a pesar de eso, le vio un lado positivo al desarrollo del complemento. “Hay que aprender a sufrir, no siempre se ganará tranquilo. Lo importante es que cuando el equipo necesita que aparezcan las individualidades, aparecen. Y eso para un grupo es muy importante”, concluyó.