A los 87 años y con su salud muy resquebrajada, Gabriel García Márquez fallecía en la Ciudad de México hace un lustro, el 17 de abril de 2014, en una triste jornada para el mundo de la literatura.

El colombiano fue escritor, guionista, editor y periodista yen 1982 recibió justicieramente el Premio Nobel de Literatura,  entre otros tantos reconocimientos. Padre del realismo mágico y uno de los principales referentes del boom latinoamericano en los ´60, que instaló a la literatura de la región en otras latitudes, tiene un vínculo extremadamente cercano con los argentinos, admiradores de su genial obra.

De todos modos y vueltas del destino, Gabo no fue un habitué de Argentina: su única visita data de 1967 y desde ese día y hasta su muerte no volvió a pisar suelo argentino.

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En una fría madrugada de agosto de 1967, aterrizó en Buenos Aires el avión proveniente de México en el que viajaban Gabriel García Márquez y su esposa, Mercedes Barcha. La pareja fue recibida en el Aeropuerto de Ezeiza por Francisco “Paco” Porrúa, editor de Sudamericana, y por Tomás Eloy Martínez, que por entonces era jefe de redacción de la revista Primera Plana.

A pesar de que “Cien años de Soledad”, publicada por primera vez en Argentina, llevaba semanas en la lista de los más vendidos, lo que motivó el viaje no fue promocionar su novela, sino para participar como jurado de un premio compartido por Sudamericana y la revista Panorama.

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Durante su estancia, el escritor realizó una sesión de fotos tomadas por Sara Facio, a pesar de su timidez pasar posar para los flashes, y hay escaso registro periodístico de su paso por la Ciudad, casi nada en verdad.

Además de haber recorrido la Ciudad, una noche fueron a ver la obra de teatro “Los siameses”, de Griselda Gambaro. Gabo y Mercedes se ubicaron en el palco donde se sentarían, mientras un foco de luz alcanzaba a iluminarlos. De pronto, alguien del público lo reconoció y lo que comenzó como un aplauso individual, terminó en una ovación de todo el teatro.

Los escasos doce días que pasaron en Argentina Gabo y su mujer, luego de que su novela “Cien años de soledad” fuera publicada en Buenos Aires en julio de 1967, fueron recreados en una muestra en la Biblioteca Nacional, en colaboración con la Biblioteca Nacional de Colombia hace un par de años, rescatando ese acontecimiento que quizá pocos conozcan.

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¿Por qué no volvió a visitar Buenos Aires?, Solana Schvartzman, del Departamento de Investigaciones de la Biblioteca Nacional, expuso su versión. “La explicación que se impone con mayor fuerza es la de su ingobernable superstición. García Márquez solía decir que si en Buenos Aires el éxito lo había elegido, allí también podría abandonarlo”, dijo y quizá tenga algo de razón.