El riesgo país superó los 800 puntos y está cerca del récord de 2018. Hay desconfianza.

Lejos de las inversiones y el apoyo que prometió Mauricio Macri durante su campaña presidencial, la política monetaria de Cambiemos sólo trajo desconfianza en el mercado internacional y esto se ve reflejado en el riesgo país, que ayer superó los 800 puntos y se acerca al pico de 2018. El máximo del país se registró en 2002 y el mínimo, en 2007.

incertidumbre.

Este número implica la sobretasa que debería pagar Argentina para poder emitir deuda. Es decir, mide la sobretasa que debe pagar un bono, en este caso argentino, frente al rendimiento de los títulos a 10 años que emite el Tesoro de los Estados Unidos.

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Si el riesgo país es alto puede repercutir, además, negativamente en la llegada de inversiones a largo plazo. De hecho, los grandes inversores se están desprendiendo de los títulos públicos argentinos en momentos de presión cambiaria, alta inflación y preocupante recesión.

Según explicó el especialista Fernando Alonso, “Argentina tiene hoy una tasa que ya hace varios meses que está marcando que el país se encuentra en default y que si sigue pagando sus compromisos es por la asistencia del FMI”.

Los últimos datos publicados por el Ministerio de Hacienda marcan que la deuda pública ascendió a US$ 345.385 millones y representó el 90% del PBI al cierre del cuarto trimestre de 2019. El 76,2% de los pasivos del sector público están nominados en moneda extranjera.