La concesionaria Zanet fue escenario de una gala de exhibición de modelos icónicos de la marca. El Club Amigos de Automóviles Antiguos (Cadeaa) aportó vehículos de todas las épocas.
Del evento participaron empresarios locales, legisladores y una gran cantidad de vecinos. (Fotografía gentileza de María José Salmerón Martins).

Autos Zanet abrió las puertas de su concesionaria de Lomas de Zamora para permitirles a los vecinos disfrutar de un viaje en el tiempo. Por los 100 años de FIAT en Argentina, la compañía organizó una exposición de modelos clásicos e icónicos de la marca, pertenecientes a coleccionistas privados del Club de Amigos de Automóviles Antiguos (Cadeaa).

La velada, como no podía ser de otra manera, estuvo a la altura de la circunstancias. El salón comercial de la firma, ubicado sobre la Hipólito Yrigoyen 8569, se iluminó por completo y durante varias horas les dio la posibilidad a cientos de invitados de recorrer la historia de FIAT a través de varios modelos: Fiat 600, 125, 128, 1100, 1500, 1800 y 1600.

El Fiat 1600 rojo coupé, del año '59, potenciado por Abarth, que en su época fue el auto de  Roberto Sánchez, Sandro, acaparó todas las miradas. No es para menos: “Se fabricaron solo 11 en todo el mundo y hoy solo quedan dos. Uno se encuentra en el museo de Italia y el otro es éste”, comentó su actual dueño, Hugo Caviglia.

El interior, con sus asientos de cuero y el volante de madera, maravilló a los presentes. Cada persona que se acercaba a verlo intentaba asomarse por algunas de las ventanillas o aprovechaba y sacaba fotos.

“Como llegó a mis manos lo conservo tal cual. Tiene su motor osca, de 1600 centímetros cúbicos, caja de cuarta y frenos de campana”, comentó el coleccionista que tiene en su haber 18 autos, la mayoría de los años '50 y '70, y 23 motos.

Hugo Caviglia, con el Fiat 1600 coupé, del año '59, que alguna vez fue de Sandro (Fotografía gentileza de María José Salmerón Martins)

Cerca de una de las vidrieras, a un costado del salón, descansaban lustrados e impecables un Fiat 1500 blanco Berlina de cola corta, modelo 63; un Fiat 600 rojo, del año 75, y un Fiat 800 coupé, modelo 68.

Sergio Parodi, dueño del Fiat 800, le mostraba el motor del auto a los curisosos que lo querían ver en marcha. “Este auto es parte de nuestra historia. Con este auto nos conocimos, nos casamos y tuvimos nuestra luna de miel en 2006 en una carrera”, contó acompañado por su pareja, Verónica.

Historias como esas, de familias enteras amantes de los autos, o de un amor compartido por los fierros entre padre e hijo, o hermanos se entrecruzaron a lo largo de toda la jornada. Solo era cuestión de pararse y escuchar atentamente.

Algunos representantes de Cadeaa, presentes en la muestra (Fotografía gentileza de María José Salmerón Martins).

Pablo Ortiz explica el por qué de eso a su manera: “La línea Fiat es bien familiera. El Fiat 600 fue el primer auto de muchos, lo mismo que el 128. Por ejemplo, mi abuelo tuvo un Fiat 600 de soltero, mis viejos cuando se casaron tuvieron un 128, actualmente tengo un Fiat Punto, siempre seguimos la línea Fiat, es un sentimiento”, resaltó

Carlos King, socio de Cadeaa, que colaboró con la organización del evento, agregó: “Esto tiene todo esto que hoy se ve acá. La pasión de todos y cada uno de nosotros por los autos y todas las historias que hay detrás de cada auto”.

A partir de una convocatoria de Zanet, Cadeaa se puso en campaña para conseguir los autos Fiat que hoy tienen socios del club y realizó una selección para armar la expo. Participaron apenas una docena de los más de 1000 que posee la institución, algunos premiados internacionalmente por su estado de conservación.

La expo transcurrió entre música, una cata de vinos y catering. Se acercaron algunos de los principales empresarios de la ciudad, legisladores y vecinos de todas las edades.

Paula Navarro, asesora Comercial Autos Zanet, señaló que el evento superó todas las expectativas. “La verdad que estamos sorprendidos. Vino gente muy importante de acá de Lomas, la verdad que estamos muy contentos por la convocatoria”, cerró.

(Fotografía gentileza de María José Salmerón Martins)