A pesar de que comenzó a implementarse la normativa, muchos bares y kioscos no están al tanto ni recibieron información por parte del Gobierno porteño. Hay casi dos toneladas de desperdicios por mes.

La prohibición del uso de sorbetes plásticos comenzó a regir en la ciudad de Buenos Aires, donde trabajadores de casas de comida rápida, bares, kioscos y food truck coincidieron en que aún no recibieron información oficial sobre la nueva normativa ni las multas aplicables a quienes no la cumplan.

Hay multas para quienes no cumplan.
Hay multas para quienes no cumplan.

Ésta es la segunda etapa de una medida que arrancó hace seis meses, cuando se prohibió que esos mismos comercios ofrecieran los sorbetes plásticos o los colocaran a la vista de los clientes. En cambio, sí podían darlos si eran requeridos. Desde este viernes no podrán entregarlos incluso aunque los consumidores los pidan.

Emiliano, dueño de un food truck que comercializa comidas rápidas como hamburguesas, panchos y papas fritas, aseguró no estar al tanto de la medida y “mucho menos que cobran multas a partir de hoy”. “Nosotros generalmente no damos sorbetes pero la gente que estas con chicos pide o te pide un vaso”, relató.

Leé también:  Promueven la acción activa de los vecinos en el cuidado del ambiente

En la misma linea, explicó que son muchos los controles que tienen de salubridad e higiene pero que nunca reciben información respecto a estos temas de reciclaje”. Se calcula que hay casi dos toneladas de desperdicios por mes. Si no se reciclan, pueden tardar entre 150 y 400 años en descomponerse.

La medida alcanza, entre otros lugares, a hoteles de cuatro y cinco estrellas, shoppings, galerías y centros comerciales a cielo abierto, locales que posean una concurrencia de más de 300 personas por evento y establecimientos de cadenas comerciales.