Este miércoles se cumple un lustro de la muerte del líder de Soda Stereo, un notable músico que se sumó a la oleada del rock argentino de los ’80 y que exportó el movimiento a toda América latina.
Al día siguiente de su fallecimiento, sus restos fueron trasladados al Cementerio de la Chacarita.

La piedra fundamental del rock argentino las pusieron Los Gatos, Almendra y Manal. Poco tiempo después de sumaría Sui Géneris con masividad y otros grupos de los ‘70.

Los ‘80 se encargaron, con el movimiento en marcha e instalado, de cambiar las cosas. Los Twist aportaban revival y rescate del humor popular argentino; Sumo importaba los sonidos del post-punk; Los Abuelos de la Nada fusionaban reggae, pop y ritmos latinos; Los Redondos hacían convivir bohemia, autogestión y rock; y Virus, con su glamour, no renunciaba a la aguda crítica social.

El 15 de mayo de 2010 había sido internado por una descompensación, en venezuela.

En ese contexto, también apareció Soda Stereo, con sus marcadas influencias de The Police, de la New Wave y hasta del reggae, al margen de su marcado sello personal y hasta alguna herencia del rock argentino dentro de su sonido.

Gustavo Cerati, el líder del trío, fallecía hace un lustro, el 4 de septiembre de 2014 en la Ciudad de Buenos Aires. Al día siguiente de su fallecimiento, tras un multitudinario velatorio realizado en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, sus restos fueron trasladados al Cementerio de la Chacarita.

El 15 de mayo de 2010 había sido internado por una descompensación, luego de presentar su espectáculo en Caracas, Venezuela.

Después del espectáculo, el músico había salido de fiesta al club Moulin Rouge, en donde sufrió un infarto cerebral, del que nunca puedo recuperarse a pesar de los esfuerzos por su recuperación.

Gustavo Cerati fue uno de los encargados de desempolvar el rock argentino en los ’80 al mando de Soda Stereo y también de exportar el género a toda América latina, con giras maratónicas y estadios colmados.

Nunca dejó evolucionar como cantante, como compositor y en su faceta de notable guitarrista, tanto al frente de Soda, en su carrera solista y su labor de productor y colaborador de otros artistas.

Incluso quedará para la conjetura hasta dónde pudo haber llegado su música sin mediar una muerte temprana, con sólo 55 años, teniendo en cuenta que fue un músico que no se interesó por encasillarse y que también supo coquetear con distintos estilos, al punto de grabar junto a grandes del folkore como Mercedes Sosa y Leda Valladares.

Basasónicos en Argentina, Aterciopelados en Colombia, La Ley en Chile, y Julieta Venegas, entre otros tantos ejemplos, fueron influenciados por este músico.

El legado de Gustavo Cerati sigue en plena vigencia a cinco años de su partida y muchas de sus creaciones siguen siendo adelantadas a su tiempo, surgidas de un artista que se involucró en la vanguardia permanente.