La Federación Argentina de Industrias del Pan decretó la “emergencia nacional” que vive el sector y denunció la falta de respuestas del Gobierno.
No pueden afrontar el pago de los servicios de luz, gas y agua, y la dolarización de las materias primas.
No pueden afrontar el pago de los servicios de luz, gas y agua, y la dolarización de las materias primas.

Por el aumento de los servicios públicos y la caída del consumo, durante 2018 cerraron más de 200 panaderías. La Federación Argentina de la Industria del Pan y Afines (Faipa) decretó la “emergencia nacional” en el sector.

Los locales no pueden afrontar el pago de los servicios de luz, gas y agua, y la dolarización de las materias primas. Ante esto, la entidad denunció la falta de respuestas por parte del Gobierno: “El urgente pedido de audiencia al presidente, efectuado el 21 de diciembre, todavía no fue respondido. Nosotros terminamos el año llorando el cierre de más locales, y Macri no nos escucha y sigue de vacaciones en el sur”, plantearon.

Leé también:  Los combustibles aumentaron un 70% durante 2018

Durante el 2018, la harina de trigo subió un 131% y los panificados se convirtieron en uno de los alimentos que más se incrementaron el año pasado. A esto se le sumó la caída de las ventas entre un 40%y 50% en comparación con 2017.

“Es fundamental hacer conocer al Gobierno nuestra terrible coyuntura y que se tomen medidas para paliar esta situación, sobre todo respecto a las tarifas de servicios y aportes patronales”, indicaron desde el sector. En la misma línea, la Federación Industrial Panaderil de la provincia de Buenos Aires (Fippba) emitió un comunicado, donde plantea que la industria “se encuentra pasando por su peor momento de los últimos 15 años”.