Continuando con la idea de reciclar todo lo que esté al alcance, la propuesta de hoy es clásica. Las cáscaras de naranja se transforman en un contenedor, paso a paso.

 

Materiales:

  • Cáscaras de naranja
  • Recipientes o tapas de envases cilíndricos
  • Banda elástica
  • Tijera y lija fina
  • Acrílicos y barniz

Tips & Ideas

  • Antes de desmoldar las cáscaras, dejarlas que se sequen en su molde 1 o 2 semanas, dependiendo de la humedad del ambiente.
  • Para evitar que las cáscaras se rompan al darlas vuelta, es fundamental que las naranjas sean de cáscara finita. Realizarlo desde el centro hacia los bordes, de manera suave, como moldeándola con los dedos.
  • Para retirar el hollejo, puede hacerlo ayudándose de una cuchara, para quitar cada “gajo” desde el centro hacia afuera. En este punto no es conveniente intentar limpiarla demasiado a fondo porque se correrá el riesgo de dañar la parte blanca que será el exterior de nuestra caja.
  • Una vez que estén bien secas las cáscaras, son infinitas las maneras de decorarlas. Pueden pintarse con acrílico, que es la forma más práctica y rápida por su tiempo de secado. También se puede usar un pirograbador o la punta de un soldador económico (tipo lápiz) que se adquiere en ferreterías, para “dibujar” con él un diseño a elección sobre toda la superficie.
  • Recuerde que en este trabajo, lo interesante es que se note el material con el que están hechas las cajas, por su forma y aroma, por lo que es importante dejar sectores sin pintar, especialmente el interior.
  • Si no quiere pintar, se pueden decorar con un bouquet de florcitas secas, adherirle un pequeño modelado en porcelana fría o simplemente dejarlas al natural y perforar la tapa con un punzón para pasarle como decoración algún hilo rústico.
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1. Resultado final

2. Exprimir la naranja y quitar el resto de la pulpa con cuidado. Dar vuelta la cáscara de adentro hacia afuera. Para este trabajo se deben seleccionar aquellas naranjas para jugo, que sean de cáscara bien fina.

3. Elegir 2 recipientes o tapas de envases cilíndricos (como los de talcos o desodorantes) que tengan unos 2mm de diferencia en su diámetro. Colocar las cáscaras debajo de cada una para que tomen la forma de la base y sujetar con una banda elástica. Para que la base quede bien plana, se puede colocar peso sobre la tapa plástica.

4. Dejar secar por una semana revisando la forma y moldeándola de vez en cuando. Una vez secas las cáscaras, retirar con cuidado y recortar el borde con tijera para emparejarlo. Si presentan imperfecciones, lijar suavemente con una lija fina.