Arribas, otra vez en la mira de la Justicia por el supuesto cobro de coimas.

El Lava Jato brasileño sumó un nuevo capítulo. La Policía Federal de ese país acusó al jefe de la Agencia Federal de Inteligencia, Gustavo Arribas, de cobrar U$S850 mil en coimas como parte de un esquema de lavado, “sociedades pantalla" y transferencias offshore que desbarató en la fuerza en San Pablo y Minas.

Según reveló el vicejefe de la Polícia Federal del país vecino, Victor Hugo Rodrigues Alves Ferreira, al periódico Estadao de San Pablo, la fachada de la operación fue la empresa Soma, que simulaba la venta de artículos de limpieza para consorcios, emitía las facturas y luego transfería el dinero a otras empresas.

A partir de la investigación denominada como la "operaçao descarte", la plata se transfería a empresas fachada para simular el origen y el destino de los valores. Finalmente los fondos eran transferidos a cuenta de personas ligadas al esquema de operaciones o luego remitidos al exterior, aseguraron.

En el curso de las investigaciones, se detectó una única remesa de valores para el exterior por valor de U$S850 mil. “Este dinero salió de Brasil, pasó por una cuenta en Hong Kong y se detuvo en Argentina”, en una cuenta que, de acuerdo a la Policía Federal, estaría vinculada a Arribas.

La Policía brasileña identificó a Alberto Youssef y Leonardo Meirelles como los "doleiros" -"cueveros"-, que participaron en las transferencias de dinero e indicó que ambos "confirmaron que hicieron esa transacción".

Tanto Youssef como Meirelles fueron condenados a prisión por el juez federal a cargo de la megainvestigación Lava Jato, Sergio Moro, para luego convertirse en delatores premiados y aportar información a cambio de una reducción en sus condenas.