La violinista, cantante y compositora se presenta en el Teatro de Lomas. Recorrerá temas propios y rescatará composiciones olvidadas.

“El año pasado ya toqué cuatro veces en Lomas, es una ciudad muy cultural y folklórica. Siempre priorizo  Lomas a otros festivales”, asegura Alicia Cargniel.

La violinista, cantante y compositora regresa este viernes a propósito de las celebraciones por el Día de la Bandera para presentarse en el Teatro del Municipio, en un recital con entrada gratuita.

“Vamos a estar tocando folklore tradicional y temas propios, que son situaciones y vivencias contadas en canciones”, le adelanta Alicia a La Unión.

En esta presentación, la notable artista va a recorrer canciones del folklore argentino, quizás algo perdidas, como “Reguera” o “La poncho colorado”, entre otras.

“Son temas poco difundidos, queremos recuperar esas canciones que están un poco olvidadas, dándole un toque juvenil y contemporáneo”, agrega “La matadora”, el nombre por el que también se la conoce.

UN VIOLÍN BAJO EL BRAZO. Alicia Cargniel recibió el violín como herencia de su abuelo paterno, que trajo ese instrumento desde su Trieste natal a la Argentina en medio de la Segunda Guerra Mundial.

“Toco el violín desde los 10 años, mi abuelo llegó a Argentina con un violín abajo del brazo. En Trieste el violín es como la guitarra en Argentina, ese violín tiene 304 años y está muy bien guardado”, acota.

Alicia nació en Corrientes, luego se mudó a Entre Ríos y finalmente fue “malcriada” en el Chaco, donde sus padres eran clarinetistas de las bandas municipales y provinciales. También en Neuquén y actualmente vive en Buenos Aires, mientras planea radicarse en Villa Carlos Paz.

A los 12 años ganó la beca a Virginia, en Estados Unidos, del Fondo Nacional de las Artes, pero finalmente no partió hacia ese país. “Me dijeron que no estaba psicológicamente preparada para separarme de mis padres”, recuerda.

Estudió con Carminio Castagno en Paraná, con Antonio Agri en Buenos Aires y con Osvaldo Piro en el Teatro Nacional Cervantes.  Además de Composición y Arreglos en Tucumán, con Fernando Matos y perfeccionamiento e interpretación con la profesora Inga Iordanishvili en Salta. También recorrió los más diversos escenarios del país, incluyendo el del Festival de Cosquín.

Tocar con pasión

El violín no es de los instrumentos más sencillos para su aprendizaje y hasta la posición para ejecutarlo puede ser un impedimento.

“El violín no tiene trastes y tiene miles de notas en 10 centímetros, hay que tener afinación de violinista, como le dicen. La posición para tocarlo en muy difícil, ya me operé dos veces”, explica Alicia.

Para esta artista, los ejecutantes del violín en la música popular tienen algunas características muy particulares, como la pasión.

“Soy muy violenta para tocar, tocamos el violín como en el folklore irlandés, donde se le pega mucho. Somos sádicos, descargamos nuestra pasión sobre el instrumento”, dispara.

MÁS INFO:
Alicia Cargniel, este viernes a las 20 en el Teatro del Municipio de Lomas, Manuel Castro 262. La entrada es gratuita.