Este humorista, que participa en “Polémica en el Bar” y en “Pasión de sábado”, se presenta en Café Dalí con una propuesta apta para todo público.

El humorista Alfredo Silva, de gran presencia en varios programas televisivos, llega este sábado a Café Dalí de Lomas con una propuesta apta para todo público, un show al que define como una “batería de chistes”.

“Hago chistes para toda la familia, son chistes variados, de borrachos, de gallegos. Es un show a pura risa y sin ofender a nadie”, le adelanta Alfredo Silva a La Unión.
El humorista resalta que en primer término se ríe de sí mismo. “Me río de mi cara, me río de mis ojos. No es ofensivo el espectáculo, son chistes cortos con un remate a cada rato. Es una risa continua”, acota.

De joven escuchaba los casetes de Corona, Landriscina y Nicolita.

Con sus shows de humor, Alfredo recorrió casi toda Argentina y también cruzó la frontera para presentarse en Uruguay y en Colombia. “Adapto mi humor para cualquier público, para todos los niveles sociales y culturales. Puedo contar chistes en Puerto Madero y en el medio del campo”, explica.

Además, incursiona en la televisión, en “Polémica en el Bar” y en “Pasión de sábado”, en América TV. Mientras que también irrumpe con su humor en “Noche Selfie” y en el histórico ciclo de Johnny Allon, ambos en Canal 26. Sus chistes también se pueden escuchar en “Despierta Corazón”, el ciclo de Diego Korol en Radio Pop, mientras espera la vuelta de “Sin Codificar” a la pantalla.

Su debut en los medios fue en Crónica TV, en 2010, en el programa de Anabela Ascar, y ahí comenzó lentamente su labor profesional.

También se presenta en eventos privados y es convocado con frecuencia por los planteles de fútbol. “Traigo suerte, le fui a contar chistes al plantel de Defensa y Justicia, y ahora están peleando el campeonato. Conté chistes en el entretiempo de un partido y también me llamaron de Vélez, de Racing y de Boca, lo hice reír a Riquelme, aunque algunos me decían que no lo iba a lograr”, recuerda sobre cómo le sacó una sonrisa al exfutbolista de Boca.

“Adapto mi humor para cualquier público, para todos los niveles sociales y culturales”, destaca.

EL PIBE DE LOS ASTILLEROS. Antes de dedicarse en forma profesional al humor, Alfredo Silva trabajaba en un astillero de embarcaciones en Tigre, un oficio al que recuerda con mucho cariño.

“Cuando renuncié, el dueño del astillero me dijo que si no me iba bien con el humor, tenía las puertas abiertas para volver. Nunca me voy a olvidar de eso, además me dejaba salir antes para ir a Crónica TV y después se lo devolvía con horas extras”, recuerda, y aclara que él siempre fue el humorista del colegio, de todas las reuniones sociales e incluso en algunas peñas folklóricas.

De joven también escuchaba los casetes de Jorge Corona, Luis Landriscina y Nicolita y acumulaba libros de chistes para armar su repertorio.

MAS INFO. Alfredo Silva, en Café Dalí de Lomas, Carlos Pellegrini 201.
Entrada, $150.