Al defensor, que pertenece a Temperley y está a préstamo en el Tallarín hasta fin de junio, le gustaría extender su vínculo hasta diciembre para pelear por un lugar en la Primera Nacional.
Sosa llegó a Talleres a préstamo por un año, sin cargo y

El 30 de junio asoma como una fecha crucial para los futbolistas en medio de la incertidumbre que reina en el fútbol argentino en medio de la pandemia del Coronavirus. Y en ese contexto, muchos préstamos se finalizan y el futuro de esos futbolistas tampoco es claro.

Dentro de esa segunda lista se encuentra el defensor de Talleres Agustín Sosa, que tiene contrato hasta ese día y luego deberá volver a Temperley, club dueño de su pase. Sin embargo, con la posibilidad de extensión de los contratos hasta diciembre, podría seguir en el club de Escalada hasta que termine la actual temporada.

“Si me extienden el contrato en Talleres, me quedó hasta diciembre. Para mí sería lo ideal, ya que con el plantel estamos peleando por el Reducido y queremos llegar a lo más alto”, remarcó el joven lateral derecho en diálogo con Diario La Unión.

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Y en esa línea, agregó: “La idea del club es extendernos los contratos porque estamos peleando algo lindo como el Reducido y la intención es ir por todo.  Además no creo que sea bueno desarmar un plantel que tuvo un buen primer semestre y creo que está para pelear grandes cosas”.

Con esa ilusión que lo motiva, el joven defensor de Tallarín consideró que “lo más justo” sería que haya un Reducido entre los mejores equipos de la temporada hasta que se suspendió la actividad para definir los dos ascensos a la Primera Nacional. “Los ascendidos se tienen que definir en el campo de juego. Eso sería lo ideal”, dejó en claro.

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PICO Y PALA. En medio de cuarentena, y mientras sigue al pie de la letra la rutina que le manda el cuerpo técnico que encabeza Rodolfo Della Picca, Agustín aprovechó estos dos meses sin actividad para ayudar  a su hermana en la construcción de su casa. Y hoy, después de varias jornadas de trabajo su papá, el fruto del esfuerzo comienza a verse.

“Gracias a Dios tenemos casi todo, sólo nos falta poner las puertas y las ventanas, que son los detalles de adentro. Ya está casi lista la casa. El miércoles terminamos de llenar la loza, que era lo más complicado, y gracias a Dios ya casi lo tenemos. Falta muy poco. Lo más importante ya lo terminamos”, comentó el defensor de Talleres, feliz con el trabajo realizado en esta cuarentena.