Un reducido número de 30 personas debieron asistir con cascos de obra a causa de que todavía hay riesgos de derrumbe.
Los religiosos debieron usar cascos.

La Catedral de Notre Dame celebró este sábado su primera misa a dos meses del incendio que destruyó gran parte del histórico monumento.

Un reducido número de 30 personas debieron asistir con cascos de obra a causa de que todavía hay riesgos de derrumbe. Según explicó el rector del templo, Patrick Chauvet, se trata un oficio simbólico para demostrar que Notre Dame "sigue viva".

"Notre Dame de París está aún en situación frágil, especialmente en la bóveda que aún no se ha asegurado, y puede derrumbarse", aseguró el ministro de Cultura, Franck Riester, durante una entrevista en la cadena France 2 en la que también dijo que solo se han recibido el 9% de las donaciones prometidas, es decir 80 millones de euros de los 850 millones comprometidos".

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El incendio se produjo el 15 de abril en la parte superior de la Catedral, ubicada a orillas del río Sena, y todavía no están claras la causas del fuego que devoró la mítica aguja y gran parte del techo aunque todas las personas que estaban allí lograron ser evacuadas a tiempo y no hubo víctimas.