Era un hecho inimaginable que Luis Alberto Spinetta se animara tocar durante cinco horas, revisando su carrera de cuatro décadas y con un tendal de invitados estelares, incluyendo buena parte de los músicos con lo había tocado durante su vida, pero el Flaco lo hizo.

Aquel 4 de diciembre de 2009 en el estadio de Vélez Sarsfield, en una noche fresca para esa altura del año, tuvo lugar el concierto de “Las Bandas Eternas”, donde Spinetta se amigó con su pasado y recorrió en medio centenar de canciones buena parte de su obra.

Desde los medios se habían empezado a calentar los motores de ese encuentro, quizá el show más importante del rock argentino, sobre las reuniones de todas las bandas del Flaco, todas y en una sola noche.

En especial porque muchos de los que asistimos no estábamos en este mundo cuando algunas de las bandas del Flaco hacían de las suyas.

Con Claudio Cardone, en teclados; Nerina Nicotra, en bajo; Sergio Verdinelli, en batería; y Guillermo Vadalá, en guitarra; una suerte de banda estable, comenzó la faena, con “Mi elemento” y “Tu vuelo al fin”, dos temas de “Un mañana”, el último disco que había editado.

En ese bloque solista y con temas de Jade pasaron por el escenario Baltasar Comotto, Diego Rapoport, Juan Carlos “Mono” Fontana, Javier Malosetti, Juan del Barrio y Leo Sujatovich.

Luego desfilaron Juanse, Fito Páez, Gustavo Cerati y Charly García, mientras Spinetta se quedaba sin adjetivos para presentar a cada una de estas estrellas invitadas. También habían subido al escenario Dante y Valentino, dos integrantes de la numerosa prole spinetteana.

Luego, con la vara altísima por lo que ya se había visto, fue el turno de Los Socios del Desierto, con Javier Malosetti en batería cubriendo al fallecido Tuerto Wirtz. Hasta que llegó el turno de Pecado Rabioso, tal vez el pico más elevado de la velada, con todos sus integrantes originales más Vadalá en bajo.

Con Pomo y Machi, Invisible viró la noche con set que para muchos fue lo mejor de la velada y con Lito Epumer de invitado especial para hacer “Amor de primavera”, de Tanguito.

La última “Banda Eterna” fue Almendra, que cerraron su presentación con “Muchacha”, con el Flaco preguntando “¿Son felices o no son felices”?, en una intervención humorista hablando como un viejito con la dentadura postiza floja.

Para el final quedaron “8 de octubre”, el tema dedicado a la tragedia en la que perdieron la vida alumnos del colegio “Ecos”, con Ricardo Mollo como invitado; y algunos hits como “Seguir viviendo sin tu amor”, “Yo quiero ver un tren” y “No te alejes tanto de mí”, para una despedida  final con todos los que habían participado en el concierto y enfundados en las remeras de “Conduciendo a Conciencia”.

El concierto fue editado en CD y DVD junto con un libro con jugosos textos del Flaco y hermosas fotos. Este registro permite que el encuentro quede para la posteridad.