La Unión | LOMAS

Realizan una reunión abierta para ayudar a jugadores compulsivos

EL PRÓXIMO SÁBADO. La organiza el Grupo Vivir de Lomas. Se podrá escuchar el testimonio de dos jugadores compulsivos en recuperación, además de la mirada de un familiar.

La ludopatía es una enfermedad según la Organización Mundial de la Salud

La ludopatía es una enfermedad según la Organización Mundial de la Salud.

Grupo Vivir de Lomas, un espacio que pertenece a Jugadores Anónimos de Argentina y que se caracteriza por brindar ayuda mutua a vecinos con problemas con la ludopatía, llevará a cabo una charla abierta y gratuita para todos los lomenses que quieran saber más sobre la enfermedad o que sufran dicha problemática. La jornada será el sábado, a partir de las 17.30, en Alem 51 (en un espacio otorgado por la Iglesia Metodista).

"¿Más deudas?¿Más mentiras?¿Más lejos de tu familia?¿Más ausencias en tu trabajo?" Esos son algunos de los interrogantes que hacen desde el Grupo Vivir de Lomas para acercar a los vecinos que de verdad estén sufriendo por la adicción al juego y no puedan solucionarlo por sus propios medios.

La reunión será pública e informativa, los asistentes podrán escuchar el testimonio de dos jugadores compulsivos en recuperación, además de la mirada de un familiar de un apostador y cómo es vivir con una persona que tiene la enfermedad y necesita ayuda externa.

Fernando es uno de los integrantes de la comunidad anónima que tiene más de dos décadas de existencia en la localidad y explicó que el grupo se junta todos los martes y viernes de 19 a 21.30, los asistentes comparten sus experiencias para ayudarse mutuamente. "No tenemos psicólogos, simplemente nos recuperamos en base a las vivencias de otros compañeros que han pasado la misma problemática. Así es que compartimos la forma en la que vamos mejorando", detalló sobre la finalidad de Grupo Vivir.

"Preservamos la intimidad y el anonimato de cada miembro que asiste al grupo. Las reuniones son gratuitas y para la recuperación tomamos como referencia un programa de 12 pasos que usa Alcohólicos Anónimos", dijo, e inmediatamente resaltó: "Nuestro objetivo es dar esperanza y mostrar que hay una solución para parar con las apuestas y dejar de jugar".

Hoy en día, además de todas las salas, también existe la apuesta virtual, otro adictivo método de caer al juego compulsivo, poniendo en riesgo su vida en muy poco tiempo.

Cabe resaltar que la ludopatía es una enfermedad emocional y que está reconocida como tal por la Organización Mundial de la Salud. La soledad, el aislamiento, la pérdida de dinero propio y el pedido de préstamos y el relegamiento de responsabilidades, son algunos de los "síntomas" más comunes para darse cuenta de la problemática. "El tiempo que uno usa para apostar no tiene nada que ver con el grado de la enfermedad. La negación para pedir ayuda también es otra característica común en los jugadores compulsivos", advirtió Fernando.

VIVIRLO EN CARNE PROPIA

"Yo pasé por un verdadero infierno durante 10 años. Se dice que la cárcel, la locura o la muerte son los posibles escenarios para una persona que no puede dejar de jugar: yo engañaba, robaba y estafaba para poder conseguir dinero e ir a apostar", admitió Fernando sobre su calvario, y aseguró que llegó a pasar más de 16 horas seguidas en una sala de juegos.

"La apuesta tuvo en mí un carácter evasivo. Cuando estaba en una sala de juegos me olvidaba del mundo porque no quería sentir el dolor en mi vida, sin hacerme cargo de las responsabilidades", aseguró, con profundo dolor.

Fernando contó que sus primeras visitas a salas de juegos fueron a los 16 años y "a los 20 ya era un jugador compulsivo, ya no había vuelta atrás". "El juego me quitó todo, me había peleado con mi familia, con gente del trabajo, realmente estaba solo. Perdí plata, tiempo, dignidad y vínculos", relató.

El juego me quitó todo, me había peleado con mi familia, con gente del trabajo, realmente estaba solo. Perdí plata, tiempo, dignidad y vínculos.

Así fue que conoció a Grupo Vivir, con la intención de ponerle un freno a su problema. Al ser una enfermedad crónica, Fernando explicó que la solución es dejar de apostar, sumar horas y días sin llevarlo a cabo por elección: "Hoy puedo decir que hace 11 años y 7 meses que no apuesto, fue el único lugar en donde pude detener la adicción y hoy estoy agradecido de tener esta vida hermosa".

Hoy puedo decir que hace 11 años y 7 meses que no apuesto, fue el único lugar en donde pude detener la adicción y hoy estoy agradecido de tener esta vida hermosa.

El número 1144126745, perteneciente a la "Línea de vida", está disponible las 24 horas y los 365 días del año para que las personas con esta problemática o que tengan algún conocido o familiar compulsivo puedan llamar para solicitar ayuda. También se puede ingresar a www.jugadoresanonimos.org.ar. En Lomas, los vecinos que tienen problemas con el juego pueden acercarse a Alem 51 y sumarse al Grupo Vivir.