En Inglaterra, el club West Ham decidió suspender “indefinidamente” a un hincha que agredió a un jugador rival.

El futbolista había perdido a su hijo

El hecho se produjo en el partido en el que West Ham derrotó por 2-1 a West Bromwich el martes 2 de enero pasado, en el marco de la fecha N°22 de la Premier League inglesa. Un hincha del elenco local agredió verbalmente al mediocampista del West Bromwich, Jake Livermore, con un comentario sobre la muerte del pequeño hijo del jugador que había tenido lugar en 2014. El volante inglés de 28 años fue sustituido en el complemento y en vez de irse a sentar al banco de suplentes, se metió en una de las tribunas para increpar a los simpatizantes.

Como consecuencia, las dirigencias de ambos clubes iniciaron una investigación, dieron con la persona y determinaron la culpabilidad del simpatizante. “Se descubrió que el individuo violó una serie de regulaciones del Estadio de Londres y no podrá acudir a partidos de local o visitantes con efecto inmediato”, advirtieron desde West Ham en un comunicado y afirmaron que “no se tolerarán conductas que inciten a la violencia o sean abusivas”.

El futbolista agraviado había incurrido en la cocaína un tiempo después del fallecimiento de su hijo. Hoy se encuentra totalmente rehabilitado y regresó a la práctica profesional en la Premier League.