Marina Lesci, presidente del Defe de Banfield, cuenta los avances del club.

Hace siete años, el Club Defensores de Banfield estaba al borde del cierre. Entonces, hubo cambio de mando y un grupo renovado de autoridades, con Marina Lesci como presidenta, dieron vuelta la situación. Ella cuenta los
avances con orgullo y admite: “Nunca me imaginé este crecimiento”.
Una sola cifra ilustra lo logrado: pasaron de tener 347 socios a superar los 2.500. “Nuestro objetivo principal
fue hacer que los vecinos del barrio volvieran al club. Para eso, comenzamos a hacer actividades y, de a
poco, se empezaron a sumar. Vieron que la manera de manejarse del club había cambiado y se corrió la bola”, cuenta la joven de 31 años que tomó la iniciativa por amor al club en el que pasó su infancia. “Nos habían dicho que los clubes de barrio habían pasado de moda y evidentemente estaban equivocados”, dice.
En el club, ubicado en Penna 1610, hay básquet, handaball, fútbol, vóley, patin, circo, taekwondo, yoga,
danza, latino y mucho más. “Logramos categorías altas en las federaciones y tenemos el grupo de gimnastas más grande de Lomas”, cuenta Lesci orgullosa.