Ante la “inestabilidad” económica que se profundizó a partir de la disparada del dólar.

La situación de las pymes de todo el país es crítica.

La asociación de Industriales Pymes Argentinos (IPA) reclamó al Gobierno poner en marcha un “plan de crisis” para el sector, con vigencia mínima de 180 días, con el objetivo de “reactivar la producción y revertir el escenario de inestabilidad” que se profundizó a partir de la disparada del dólar y del aumento de las tasas de interés.

El plan entre otros puntos incluye la limitación de las importaciones, la pesificación de los costos energéticos, el congelamiento de los embargos y que los bancos brinden una tasa de interés diferenciada para la industria para poder reactivar la producción, según lo precisó el presidente de la entidad, Daniel Rosato.

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“Es fundamental ponerle un tope a las importaciones porque mientras nuestras pymes luchan por retener a sus empleados, no despedir y mejorar la productividad interna, los productos terminados entran al país sin que signifiquen ni siquiera un mejoramiento de precios porque se venden al mismo precio que el nacional”, se lamentó Rosato.

Además, el representante de IPA sostuvo que es necesario que “se retrotraiga y que se pesifique el valor de la energía, porque la devaluación, en lugar de permitir mejores condiciones para la producción, sólo genera mayores costos a partir del traslado a precios del aumento del dólar”.

La caída del consumo interno y la fuerte presión tributaria y las tasas que exigen organismos estatales en concepto de multas e intereses por pagos fuera de término son otros de los problemas que plantean las pymes industriales ante este escenario.

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Por eso, IPA reclamó la restitución de una tasa de interés diferenciada para la industria, “que sea destinada para el pago de los salarios”, con la meta de “ayudar a las fábricas a mantener el personal” aún cuando existe una baja en la producción ante la retracción del mercado interno.