El 25 de mayo, Coki Muriondo cumplió las nueve décadas y los que la conocen aseguran que tiene el espíritu y la fortaleza de una jovencita.

El 25 de mayo cumplió los 90 años.

La vecina de Temperley, Coki Muriondo cumplió 90 años el 25 de mayo y se considera una auténtica fan del folklore. La Unión la encontró en el palco del Teatro Coliseo, en plena presentación del Chaqueño Palavecino, y allí contó que la música es su motor de vida y uno de los secretos para mantenerse espléndida.

Acompañada junto a su única hija, Guadalupe Núñez Bauer, Coki se mostró muy entusiasmada por estar presente en 7 recitales de su ídolo. “Lo vengo a ver siempre”, manifestó y no dudó en asegurar: “Soy una enamorada de su música”.

Oriunda de la provincia de Santa Fe, pero a casi 50 años que vive en Lomas, Coki es de esas vecinas que recorren el barrio, que conoce a sus vecinos y se moviliza por toda la localidad sola.

“Mi mamá no para, tiene el espíritu de una jovencita. Esta vez le regalé la entrada para que vaya a ver a su ídolo, pero siempre que el Chaqueño viene a Lomas, ella misma se saca su ticket y va al teatro sola, revolea el pañuelo y canta todas sus canciones”, contó su hija.

Siempre fue ama de casa y hoy ya viuda se maneja sola en su casa y para realizar todas las tareas. “Tengo que caminar porque si no estoy muy mullida”, le dice a su hija cada vez que quiere salir a hacer las compras sola.

“Tiene unas neuronas privilegiadas, se acuerda de todos los cumpleaños, las fechas, no se olvida de nada”, señaló Guadalupe sobre su mamá, que tiene dos nietos y tres bisnietos.