Debido a despidos y a rumores de quiebra, los trabajadores se declararon en estado de alerta.

La Clínica Estrada de Lanús atraviesa una situación complicada: en medio de despidos y rumores de quiebra, los trabajadores se declararon en estado de alerta y tomaron el edificio. Ayer al mediodía, el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria y el escenario entró en standby por 10 días, aunque por el momento no parecería asomar una solución al conflicto.

“La situación es muy compleja. Las autoridades no tienen ni la voluntad ni el compromiso para resolver este problema”, señaló Osvaldo Gerez, secretario gremial de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) y empleado de la clínica. Desde hace varios meses, en el centro de salud, comenzaron los recortes de insumos, luego el atraso en el pago de los sueldos (la mayoría no recibió el 100% del salario de octubre) y el jueves se produjeron 25 despidos.

Como respuesta, los trabajadores tomaron medidas de fuerza. La clínica ayer amaneció cerrada, sólo con la puerta de la guardia abierta, sin recepcionistas ni médicos que atendieran.

Los profesionales mantuvieron parcialmente sus actividades sólo para brindarles “atención mínima” a los 30 pacientes internados en el establecimiento, ninguno en estado grave. La clínica, en los últimos años, exhibió un deterioro notable no sólo en sus instalaciones, sino en su servicio general, y los pacientes de la zona Sur lo sufrieron en carne propia teniendo que soportar una atención cada vez más deficiente.

Gerez explicó que en medio del vaciamiento del establecimiento comenzaron a surgir rumores de quiebra, pero aún no hay ninguna certeza sobre esta situación en particular. “Ellos han manifestado esa posibilidad y están buscando a alguien que pueda venir a inyectar algo de dinero para que se ponga nuevamente en funcionamiento”, precisó.

El secretario general de ATSA, Sergio Oyhamburú, apuntó: “La excusa es que hay menos trabajo y que están viviendo un momento económico difícil, pero nosotros no somos responsables de esta caída, sino que la responsabilidad es de la empresa”.