La alimentación femenina debe variar en las distintas etapas de la vida

La licenciada en Nutrición de Lomas Virna Calabró aseguró que en cada década el cuerpo necesita diferentes tipos de ingestas para obtener un cuerpo sano y fuerte.

La mujer pasa por variados períodos que deben ser acompañados con lo que se come. Las mujeres requieren de una nutrición adecuada que ayudará a transitar de la mejor manera cada etapa de la vida. La complejidad de cada cuerpo merece un trato especial, y la ingesta de los alimentos adecuados permite mantener un peso adecuado y prevenir enfermedades.

La licenciada en Nutrición local, Virna Calabró, explicó: “Todas las mujeres vamos transitando diferentes etapas y cada una de ellas va acompañada de distintos cambios en nuestras necesidades metabólicas, hormonales y nutricionales”. La alimentación siempre tiene un papel sumamente importante. Por eso, alimentarse corectamente para disfrutar los beneficios de una buena nutrición será fundamental.

“Si tomamos las etapas cronológicamente, todas revisten importancia porque cada una de ellas requieren el conocimiento de nuestras necesidades no sólo nutricionales, también emocionales, físicas, familiares, psicosociales, porque cada una de ellas nos ayuda a descubrir nuestra fuente de poder y sabiduría femenina”, dijo la profesional, que además ha encarado su propios emprendiemientos a través de la página www.integralcare.com.ar, donde se coordinan programas de alimentación saludable. Independientemente de la edad, el cuerpo humano genera un gasto energético diario con el que consume energía mediante el metabolismo basal, la energía que se requiere para mantener el organismo despierto y en reposo. Tanto el ejercicio físico voluntario y el involuntario (escalofríos y determinados movimientos) generan también un gasto energético. Por lo general, el metabolismo es rápido en la década de los 20, pero se va ralentizando con el tiempo a razón de un 5% por cada década que pasa.

DE 20 a 30 AÑOS. En esta década el metabolismo es rápido. “Es una etapa central donde se fortalecen hábitos nutricionales adquiridos en la familia de origen que se pueden sostener o cuestionar y cambiar, por ejemplo”, dijo la especialista. Para una mujer sana de entre 20 y 30 se debe contemplar las siguientes recomendaciones: hacer cinco comidas, es decir el desayuno, media mañana, comida, merienda y cena. Consumir alimentos de todos los grupos, todos los días para fortalecer el rendimiento intelectual e incorporar el mayor aporte calórico en el desayuno y en la cena. Los mejores alimentos para esta etapa son: proteínas de calidad obtenidas de carnes magras, pescados, huevos y legumbres cocinadas sin grasa. Lácteos desnatados. Frutas y verduras que serán fundamentales para prevenir la celulitis y prescindir de la comida rápida, las gaseosas con azúcar o los fritos. Respecto al ejercicio físico, ya que el gasto calórico es alto es ideal una intensidad alta o moderada, como los aeróbicos, spinning, natación, bicicleta, running o danza. “Siempre se recomienda la consulta y el asesoramiento médico y nutricional porque cada momento es especial, el abordaje tiene que ser integral y tener en cuenta las enfermedades de base, metabólicas, genéticas, medicación que se este consumiendo ya que todo influye en los hábitos y rutinas”, señaló Calabró.

DE 30 a 40 AÑOS . A partir de los 30, el metabolismo cambia. En esta década se presentan los primeros indicios de desequilibrio hormonal. “Con respecto a los grupos de alimentos, se prioriza el aumento de vegetales y frutas para mantener la recomendación de fibra, junto a cereales integrales y legumbres, la incorporación de grasas saludables omega 3 y 6 y vitaminas antioxidantes A, E, C que cuidan nuestra nutrición celular”, recomendó la profesional. Son comunes la retención de líquidos y el abdomen hinchado y en la segunda fase del ciclo menstrual. Hay que hacer el mayor aporte calórico en el desayuno y que la cena, cuanto más ligera mejor. Respecto a los ejercicios, se recomiendan los aeróbicos moderados (natación, bicicleta, caminar a paso ligero) y los que fortalecen los músculos, como pilates.

DE 40 A 50 AÑOS . Al cumplir los 40 años, el gasto energético, no supera las 1.800 calorías. El descenso pronunciado de estrógenos provoca desequilibrios hormonales. “Es de vital importancia cuidar la ingesta calórica ya que hay una tendencia natural donde se disminuye la masa muscular y ósea, y puede haber un aumento de peso gradual o también una dificultad para disminuir ese peso ganado en años anteriores”, aclaró Calabró y agregó: “Además, disminuye el metabolismo de las grasas, por lo que aumenta la retención de líquidos y la grasa se acumula en zonas localizadas, especialmente el abdomen. Hay que ingerir alimentos ricos en fito-estrógenos, como la soja. Elegir verduras y frutas frescas, fuentes de fibra y vitamina C, que tienen un alto poder antioxidante y antiageing”. También se recomienda realizar una dieta depurativa de un día, una vez al mes que será fundamental como hátito drenante, antioxidante y antiedad. A los 40 años es fundamental la regularidad a la hora de realizar ejercicio físico. Se recomiendan actividades que ayuden a mantener el tono muscular, como los ejercicios aeróbicos acuáticos, caminar, yoga o pilates Un buena opción para seguir un cronograma nutricional es asistir a los talleres de alimentación sana donde hay varias opciones y así elegir la más apropiada de acuerdo a las necesidades personales. ■

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