En el predio de Siciliano y Vernet habrá trabajos de limpieza, refacción de los baños y modificaciones en los accesos para habilitar la entrada.

A través del área de Derechos Humanos, el Municipio de Lomas participó de una reunión informativa sobre las obras de restauración que se llevarán a cabo en el Espacio de la Memoria conocido como ex Pozo de Banfield.

Para garantizar su preservación y adecuarse a la Ley Provincial 13.584, en el predio ubicado en Siciliano y Vernet habrá trabajos de limpieza, refacciones en los baños y modificaciones en la parte del acceso con el objetivo de habilitar la entrada principal.

Hubo una reunión encabezada por la Dirección de Derechos Humanos del Municipio.

“La obra, que arrancaría el 26 de marzo, tendrá una duración de entre cinco y seis meses. Las tareas estarán a cargo de una empresa que contrató Provincia”, informó el director de Derechos Humanos local, Hernán Durán, quien contó que “la reunión fue para poner en conocimiento cuáles iban a ser las modificaciones que habrá en el edificio”.

Del encuentro participaron integrantes de la Dirección Provincial de Sitios de la Memoria y de la Mesa de Trabajo del ex Pozo de Banfield. Este grupo compuesto por familiares, estudiantes, militantes y vecinos de la zona venía reclamando la puesta en valor del edificio que pertenece a la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia. Allí abrieron una biblioteca popular y organizan múltiples actividades para reafirmar su compromiso con la memoria.

MEJOR ILUMINACIÓN. A principio de mes, el Municipio mejoró la iluminación exterior del espacio con el propósito de incrementar la seguridad en los alrededores. Las cuadrillas repararon e instalaron nuevas luminarias.

Los trabajos también prevén la inclusión de este lugar histórico en el programa de colocación de luces LED que se encuentra en pleno desarrollo en la actualidad y que contribuirá a la mejora de calidad y disminución del consumo de energía en los barrios.

El Pozo de Banfield funcionó como Centro Clandestino de Detención y maternidad de la Brigada de Investigaciones de Banfield entre 1974 y hasta 1978, y formó parte del denominado Circuito Camps, comandado por los genocidas Ramón Camps y Ovidio Ricchieri. Se estima que allí permanecieron secuestrados y fueron sometidos a torturas cerca de 350 personas perseguidas por razones políticas.

El año pasado, en el marco del 41º aniversario de la última dictadura cívico-militar, en el ex Pozo se organizó una jornada artística compuesta por números musicales, de poesía, la pintura de un mural participativo y de siluetas. La Mesa de Trabajo también montó una radio abierta.