En medio de reclamos por mayor seguridad, llantos desconsolados y gritos de “Leandro presente”, choferes, familiares y amigos despidieron en el cementerio Jardín Los Ceibos, de La Matanza, los restos de Leandro Alcaraz (26), el colectivero que murió el domingo luego de que dos pasajeros lo balearan porque el conductor les había reclamado la SUBE.

“Basta estamos hartos, estamos cansados de que nos maten”, dijo uno de los choferes compañeros de Leandro. Otro trabajador agregó: “Mañana nos levantamos temprano a trabajar ¿y qué seguridad tenemos? ¿Que me venís con una cámara que me vas a poner en la unidad?”.