El mensaje de la Santa Sede propone mayores regulaciones.

El Vaticano difundió este jueves un documento en el que tildó de “inmoral” el actual sistema económico y financiero mundial y no tuvo reparos en criticar el endeudamiento público, los productos derivados, las hipotecas de alto riesgo y propuso un impuesto mundial sobre las transacciones ‘off-shore’ para frenar el hambre y las desigualdades.

En un texto aprobado por el Papa Francisco, justo cuando el Gobierno argentino negocia un crédito con el FMI, la Santa Sede advierte que las cuestiones financieras y la influencia de los mercados “afectan al bienestar” de la humanidad y por lo tanto pide “una regulación adecuada de sus dinámicas” basada en “fundamentos éticos claros”.

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El Vaticano advierte que “la riqueza privada acumulada en los paraísos fiscales por algunas élites ha casi igualado la deuda pública de sus respectivos países”, y estima que se han restado “recursos decisivos a la economía real” y alimentado “la creación de sistemas económicos basados en la desigualdad”.

El documento, detallado en 34 puntos, identifica los problemas, señala las injusticias y propone soluciones como “mayores reglas para que todos tengan garantías”, así como un “impuesto mundial sobre las transacciones offshore” junto con “cambios estructurales para resolver el problema de la deuda pública de muchos países”.

“La evasión y el lavado de dinero sucio constituye otra razón de empobrecimiento del sistema normal de producción y distribución de bienes y servicios”, denuncia.