En lo que va del debate en Diputados, sobresalieron los discursos de Victoria Donda (Libres del Sur) y Martín Lousteau (Evolución), quienes explicaron la necesidad de que el aborto sea legal, seguro y gratuito.

La diputada condenó la clandestinidad.

Donda pidió terminar con la hipocresía, porque quienes están en contra de la legalización del aborto “no defienden las dos vidas, defienden el status quo, penalizan a la mujer que por ejercer su libertad”. Asimismo, exigió terminar con la clandestinidad, que “te pasa por el cuerpo, te sentís sola, aunque tengas plata para pagar un aborto”, por eso recordó que no se discute abortó sí, aborto no; sino su clandestinidad.

A su turno, Lousteau apuntó: “Hay una percepción legítima de un derecho tan postergado. No lo percibimos porque ésta es una sociedad machista”. Y condenó la clandestinidad: “La criminalización da lugar a la clandestinidad, que hace que las mujeres vivan un calvario mayor, reduce los ámbitos de reflexión y hace peligroso el proceso médico cuando es decisión de la mujer”.

El legislador señaló que “hay mas de 40 mil hospitalizaciones por aborto, es un quinto de las causas de muerte materna” y apuntó contra los detractores del proyecto: “No han presentado un proyecto alternativo, quieren que sigamos como estamos. No dicen cómo van a tratar este tema de salud pública. Los que se oponen consideran el valor de la vida como valor supremo como lo es para la religión, pero en la práctica no es así, por ejemplo en seguridad la gente puede matar por causa de legítima defensa”.