Con el objetivo de evitar las históricas inundaciones en los barrios periféricos de Lanús, el Municipio avanza con la obra de una nueva estación de bombeo en Villa Jardín, que también beneficiará a los vecinos de Caraza y Villa Diamante. Esta obra de gran magnitud reemplazará el viejo sistema de drenaje. A la par que se construyen los canales principales de la estación de bombeo que llevarán el agua al Riachuelo, otra cuadrilla de trabajadores avanza con la construcción de un conducto rectangular sobre la calle Osorio que conectará los barrios con la estación. La obra, que cuenta con una inversión de más de $150 millones aportados por la Provincia de Buenos Aires, está compuesta por cuatro sistemas: una descarga de aguas al conducto Olazábal, que ya existe; el conducto Osorio -con circulares de hormigón armado de 1,20 metros-, el conducto San Vladimiro -con canales rectangulares de hormigón que deriva en cinco ramales- y una estación de bombeo en la cual convergerán los conductos de Osorio y Marco Avellaneda. Los planes de obra contemplan también la construcción adicional de un aliviador del conducto de la calle Olazábal. “La obra planea dotar a los barrios mencionados de un sistema que permitirá evacuar excedentes pluviales de lluvia que equivalen a 42 milímetros en una hora”, aseguraron desde el Municipio. ■